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Monthly Archives: February 2017

Feb 16

Youthification 2016

By dramblys blog | encuentros

Gabriela Mistral, poetisa y pedagoga chilena, nos hablaba hace algunos años, y a través de sus versos, del Placer de servir. Entiéndase ese placer como la posibilidad que cada uno de nosotros tenemos -a través de nuestras acciones- de conformar un mundo más libre, más sano, más justo. Toda naturaleza es un anhelo de servicio: sirve la nube, sirve el viento, sirve el surco. Son las palabras de Gabriela las que nos hacen viajar en el tiempo y arrojar luz sobre el curso que realizamos el pasado mes de septiembre en Leysin, una preciosa comuna suiza en el corazón de los Alpes. No podemos imaginar mejor escenario para reflexionar sobre el servicio y la labor del youth worker, traducido al español como aquella persona que trabaja en el ámbito de la juventud.

Youth work & youth worker

Grosso modo, el objetivo principal del curso fue proporcionar a los participantes las herramientas necesarias para desarrollar una labor activa en sus organizaciones. De esta forma, se pretendía una mayor involucración en el ámbito de la juventud que les permitiera no solo ampliar su conocimiento sobre la educación no formal, sino también desarrollar sus competencias sociales, personales y profesionales.

El primer paso para abrir el camino hacia estos objetivos consistió en desentrañar el significado que el término youth worker adoptaba en cada uno de los países representados en el curso. La definición que pudimos extraer tras varias sesiones de reflexión es que esta figura muestra cierta complejidad, pues éramos muchos los que la situábamos entre las reminiscencias del educador clásico y el guía-coordinador-facilitador, que hemos tenido la oportunidad de conocer a través de diferentes proyectos Erasmus Plus. Pero, sin lugar a dudas, significa algo más. Es aquella persona que ayuda en el desarrollo emocional y social de la juventud a través de un proceso de aprendizaje no formal. Abre los ojos ante nuevas experiencias y fomenta la confianza y la empatía del grupo de jóvenes que lidera.

Mediante los diferentes trabajos que realizamos durante los 8 días de curso, se intentaron abordar diferentes cuestiones acerca de cómo llegar a ser un miembro activo en una organización juvenil, cuál es el proceso y qué supondrá en nuestro desarrollo personal y profesional. Uno de los mayores logros fue plantear un análisis detallado de nuestra propia comunidad y del trabajo que desarrollamos o que nos gustaría desarrollar en ella, conectando, al mismo tiempo, con las diferentes situaciones que viven nuestros compañeros en sus países de origen. Gabriela nos lo recordaba así: qué triste sería el mundo si todo estuviera hecho, si no hubiera un rosal que plantar, una empresa que emprender; y son estas palabras las que nos llevan a preguntarnos ¿qué podría ocurrir si comenzáramos a construir otras realidades fuera de nuestra zona de confort?

Donde todo empieza: nuestro compromiso

Youthification se convirtió en una puerta abierta a diferentes modalidades de aprendizaje para jóvenes que pretenden desarrollar actividades de líder, trabajadores sociales, voluntariados o activismo en general en el futuro.  Pero la apertura de esta puerta no tendría sentido si no se hubieran aprovechado los lazos que se establecieron entre cada una de las personas que conformaron el grupo. Gracias a la metodología del trabajo activo en grupos de diferentes nacionalidades, tuvimos la oportunidad de comenzar a crear proyectos que sentaron su base en territorio suizo, pero que continúan creciendo y puliéndose en diferentes partes del mundo.

Esperamos volver a coincidir muy pronto con la mayoría de los participantes involucrados en el proyecto y, hasta el momento, sólo nos quedan palabras de agradecimiento para ellos y para todas aquellas personas que hicieron posible este intercambio de aprendizajes, vivencias y oportunidades. Gracias a DRAMBLYS por depositar su confianza en nosotros como representantes españoles en Youthification. Gracias a SUBKULT, organización anfitriona, por su dedicación y por hacernos sentir como en casa. Y gracias, una vez más, a nuestros amigos del mundo, repartidos en 14 países que, desde entonces, para nosotros se han convertido en visita obligada.

José Javier y Mónica